Aura MaximaAura Maxima
Volver aLa Palabra Hablada

Práctica guiada · texto que se narra

Construir y usar la palabra hablada

Una afirmación operativa, dos momentos al día, veintiún días

✦ Audio guiado personalizado

Genera tu audio con tu propia voz

Inicia sesión para elegir voz, calidad y generar tu audio guiado consumiendo minutos de tu pack.

Iniciar sesión →

Esto es lo que escucharás en el audio. También puedes leerlo paso a paso.

Sección 1

De qué va esta práctica

CENTRAL INTELLIGENCE AGENCYTOP SECRETCIA-RDP96-00788R001700210023-7ANALYSIS AND ASSESSMENTOF THE GATEWAY PROCESSLt. Col. Wayne McDonnell — June 9, 1983DESCLASIFICADOCIA · 09/10/2003

El ebook La Palabra Hablada te ha dado las cuatro reglas y los cuatro dominios. Esta práctica las convierte en algo concreto: construir una sola afirmación operativa y empezar a usarla.

Necesitas papel y bolígrafo. Y un lugar donde puedas hablar en voz audible sin interrupciones — la palabra hablada exige voz, no mental.

Quince minutos para la sesión inicial. Después, dos micro-sesiones diarias de tres minutos durante veintiún días.

Sección 2

Asentamiento

Inhala
4
4s total

Ciclo de 22s · respira siguiendo el círculo mientras escuchas la narración.

↑ inhala 4s·● retén 10s·↓ exhala 6s·○ pausa 2s

Siéntate cómodo. Papel y bolígrafo a tu lado. · pausa 4s ·

Tres respiraciones largas para asentarte. · pausa 3s ·

Inhalas... uno, dos, tres, cuatro. Exhalas... uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. · pausa 4s ·

Inhalas... uno, dos, tres, cuatro. Exhalas... uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. · pausa 4s ·

Inhalas... uno, dos, tres, cuatro. Exhalas... uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. · pausa 5s ·

Hoy vas a construir una sola afirmación. Una. La que te va a acompañar los próximos veintiún días. · pausa 5s ·

Sección 3

Construir la afirmación

Vamos a construirla en cuatro pasos.

Paso uno: elegir el dominio. Salud, prosperidad, relaciones o intuición. ¿Cuál es el frente en el que más necesitas trabajar ahora? Uno solo.

Anótalo.

Paso dos: formularla en presente y en positivo. Sin "voy a", sin "no quiero", sin "ojalá". En presente indicativo, afirmativo, concreto.

Por ejemplo, si elegiste salud, no escribes "no quiero estar agotado". Escribes algo como "mi cuerpo está calmado, mi respiración es larga, mi sistema sabe equilibrarse".

Si elegiste prosperidad, no escribes "ojalá tenga más dinero". Escribes algo como "el dinero entra y sale por canales limpios, tengo lo suficiente para lo que el momento pide".

Tómate ahora dos minutos. Escribe tu afirmación a mano. Cumple las cuatro reglas: presente, positiva, específica, ligada a un dominio.

Cuando la tengas escrita, léela en silencio una vez para revisarla.

Paso tres: probar al oído. Dila ahora en voz audible, una vez. Voz natural, ritmo lento, tono declarativo. Como quien lee un dato.

Dila.

¿Cómo sonó? ¿La aceptó tu oído o se contrajo algo dentro?

Si la aceptó, está lista. Si se contrajo, rebájala un grado: hazla menos ambiciosa, más cercana a tu estado actual, hasta que el oído entre sin tensión.

Si tuviste que ajustarla, dila otra vez en la nueva versión.

Paso cuatro: tres repeticiones de prueba. Dila ahora tres veces seguidas, en voz audible, con pausa de respiración entre cada una. Tono factual, no enfático.

Primera.

Segunda.

Tercera.

Esa es tu afirmación operativa. Subráyala en el papel.

Sección 4

Instalación en el ritmo diario

Ahora la instalación.

Cada mañana, nada más despertar, antes de levantarte de la cama, dices tu afirmación tres veces, en voz audible.

Voz natural, ritmo lento, tono declarativo. No la pienses — dila.

Cada noche, antes de dormir, ya tumbado, dices la afirmación tres veces, en voz audible pero baja, casi como si te la cuentas a ti mismo.

Y durante el día, cada vez que aparezca la voz que la niega — la duda, el miedo, el "y si no" — no discutes con ella. Dices la afirmación una vez, suave, audible. Ancla. No es exorcismo, es vuelta al dato.

No vas a contar repeticiones. La calidad importa más que la cantidad. Tres por la mañana, tres por la noche, las reactivaciones del día. Eso es suficiente.

Sección 5

Cierre

10987654321C-1

Mira el papel. Ahí está tu afirmación operativa.

Vas a usarla durante veintiún días. Una sola. Sin añadir otras. La tentación de tener afirmaciones para todo a la vez disuelve el efecto. Una sostenida hace más que diez dispersas.

Pon el papel donde lo veas la primera hora del día. Encima de la mesilla. En la nevera. En el espejo. Donde sea — pero a la vista.

Al cabo de los veintiún días, lees el papel y observas qué ha cambiado. Si la afirmación sigue resonando, la mantienes una segunda ronda. Si pide ajustarse — porque el estado ha cambiado — la ajustas.

Inhala largo una última vez. Exhala.

Aquí acaba la sesión inicial. La práctica empieza ahora — mañana al despertar.