Sección 1
Qué es la gratitud del creador
Hay dos tipos de gratitud, y conviene distinguirlos antes de empezar.
La gratitud de víctima dice: "gracias porque podría haber sido peor", "gracias porque me lo dieron a pesar de no merecerlo". Es gratitud por contraste con la carencia. Refuerza la idea de que la vida es algo que te pasa y, con suerte, te trata bien.
La gratitud del creador dice algo completamente distinto: "esto está aquí porque yo lo sostuve". Reconoce el trabajo, la decisión, la presencia. Es gratitud a la vida POR la vida — y gratitud a ti mismo por haberla habitado.
No es ego. Es justicia. Lo que has construido lo has construido. Las relaciones que tienes están porque las cuidaste. El cuerpo que tienes hoy lo cuidaste tú (o no, y aun así sigue sosteniéndote — esa es la gratitud al cuerpo). El día de hoy, sea como sea, lo has hecho posible tú.
Esta práctica de doce minutos hace cuatro cosas, en orden: 1. Asentar el cuerpo en Foco 10 ligero 2. Reconocer tres cosas que has sostenido 3. Agradecer a quien las hizo posibles desde fuera — sin convertirte en deuda 4. Cerrar con una emisión corta
Ten claras las tres cosas antes de empezar. Pueden ser de hoy, de esta semana, de tu vida entera. Específicas, no genéricas.
Sección 2
Asentar el cuerpo
Acomódate. Túmbate o siéntate apoyado. Postura cómoda.
Cierra los ojos.
Tres respiraciones lentas para asentarte.
Una. Inhala por la nariz. Retén. Exhala por la boca.
Dos. Inhala. Retén. Exhala.
Tres. Inhala. Retén. Exhala muy despacio.
Lleva la atención al cuerpo. Pies pesados. Piernas pesadas. Caderas, vientre, pecho. Brazos, hombros, cuello. Cara.
El cuerpo descansa. La mente está aquí, calmada.
Foco 10 ligero.